La cooperación de la ciudadanía también fue clave para mantener el orden público.
El Gobierno Municipal informó que el Día de Muertos en Sonoyta concluyó con saldo blanco. Las actividades realizadas en el cementerio municipal durante el 1 y 2 de noviembre estuvieron acompañadas por un operativo policial que no registró situaciones de gravedad. El despliegue respondió a las indicaciones del alcalde Uriel López Ríos para garantizar condiciones de seguridad a quienes visitaron las sepulturas.
Una de las medidas consistió en impedir el acceso de automóviles al interior del camposanto. Esto generó resistencia inicial de algunos conductores que pretendían pasar pese a la restricción. La disposición se mantuvo para evitar posibles accidentes y proteger a los asistentes, quienes finalmente utilizaron los espacios de estacionamiento habilitados.
Asimismo, las autoridades también reconocieron el apoyo brindado por los agentes a visitantes con dificultades de movilidad, adultos mayores y personas con discapacidad. Además de acompañarlos hasta las tumbas de sus familiares, los uniformados ayudaron a transportar pertenencias y utensilios, entre ellos hieleras y braceros.






