Entre las poblaciones indígenas afectadas por el desarrollo, dicha planta es considerada como sagrada.
La construcción del segundo muro fronterizo cerca de Sonoyta pone en peligro a miles de sahuaros. En tal sentido, la Nación Tohono O’odham rechazó los trabajos coordinados del Gobierno de Estados Unidos para despejar vegetación. La comunidad sostiene que estas acciones ponen en riesgo elementos naturales vinculados con sus prácticas tradicionales.
El presidente de la Nación Tohono O’odham, Verlon José, manifestó su inconformidad con la remoción de sahuaros. Estas plantas tienen un significado sagrado para su pueblo y son consideradas parte de su familia. También cuestionó que se intervengan sus tierras, lo que afecta a sus libertades culturales y religiosas.
Asimismo, los Tohono O’odham advierten que reubicar los cactus no garantiza que logren sobrevivir. En tanto continúa el proceso judicial contra las obras, los manifestantes instalaron un espacio de oración en las inmediaciones del cruce de San Miguel. Su protesta mantiene la atención sobre las consecuencias que la ampliación de la infraestructura fronteriza puede tener en el entorno desértico.






